por Franco Higashi
Me gusta la idea de ser adultos jóvenes. Me gusta como suena la frase, y me gusta lo que significa. Y no, no creo que este título tenga que ver con la edad. No lo llamaría un rango de edad, sino un estilo de vida.
Me gustaría mucho que en Punto Vertical todos podamos comprender esto. Que no somos un grupo de adultos. De esos hay varios en la iglesia. Pero ciertamente tampoco somos un grupo de jóvenes solamente. Creo que si comprendemos nuestro potencial podremos lograr cosas cada vez más grandes en nuestro ministerio, y en nuestra vida. Y no solo me refiero a que serviremos mejor a los demás, sino que nosotros mismos disfrutaremos mejor cada día.

Déjame explicarme: Cuando era un adolescente quería hacer muchas cosas. Como muchos, anhelaba mi libertad y soñaba con lograr cosas grandes. Desde salir con mis amigos hasta cambiar el mundo. Debo admitir que no siempre me agradaba mucho la idea de depender de mis padres para todo.
Pero es parte del proceso. Los jóvenes tienen sueños, las energías y las ganas de lograr grandes cambios. Aunque no siempre cuentan con las oportunidades, los recursos o la independencia que necesitan para lograrlo. Los jóvenes adultos, en cambio, sí.
Piensa que hoy tienes más oportunidades que nunca antes para lograr los sueños que te has propuesto. Sin importar lo grande o pequeña que fue cada idea que tuviste. ¿Aún sigues soñando? ¿Aún tienes las energías y las ganas que hacen falta para disfrutar de la vida y lograr grandes cambios?
Nunca dejes que el estrés del trabajo y las responsabilidades te quiten las ganas de disfrutar cada día, de usar tus energías para atreverte a hacer cosas nuevas y de lograr las cosas que te habías propuesto antes. Algún día quizás ya no tengas las mismas energías que hoy. Creo que esta puede ser la mejor etapa de nuestras vidas. No importa si tu edad te dice que eres demasiado jóven o ya un adulto. Te lo repito, es un estilo de vida.